miércoles, 22 de abril de 2009

Volver a ser como antes


a Lucián C. mientras descubre sus joyas
a Silvia R. que teje su sueño

Hace poco vino a verme una persona y me dijo que quería volver a ser como antes, cuando era feliz y estaba segura. ¿Qué decir? ¿Qué palabra podría devolverle la fe en sí misma? ¿Hay manera de ayudar a otro a descorrer el velo de la ilusión?

"Ningún obstáculo puede abatir al hombre
que tiene fe en su misión."
Mahatma Gandhi

Aunque suene extraño, de todas las soledades humanas ninguna es peor que estar solo de sí mismo.
Es decir, que nuestra vida suceda sin que estemos allí, a pesar nuestro sucede.



La única revolución válida es la que uno hace en su interior”
León Tolstoi



Siempre he creído que el primer despertar de las personas se hace desde el dolor, que es un instante, duro y luminoso y es el … darse cuenta.

Y esto puede desenvolverse de dos maneras: o ignoramos las señales y nos encerramos en un mundo de dolor y sufrimiento, o las decodificamos y reconstruimos en otra manera de vivir, o nos volvemos máquinas humanas que respondemos a estímulos negando lo que sentimos, o convivimos con nuestra sensibilidad y nuestra humanidad.

“¡De qué senderos tan magníficos
e inimaginables están compuestas
nuestras vidas!
¡Todo es viaje, todo es búsqueda!”
Henry Miller

Ir "despertando" es:
· Descubrir que las cosas no son como antes… que son otras.
· Recordar que un cactus debe estar al sol porque sino pierde sus flores.
· Transitar el dolor y la incertidumbre.
· Aceptar hacer otros vínculos nuevos, distintos, diferentes.
· Aprender a vivir en el presente.
· Buscar la felicidad en los asuntos cotidianos.
· Colapsar a una realidad para que nazca otra.
· Eliminar la ilusión del control.
· Afrontar la aventura cotidiana.
· Encontrar el amor y la felicidad donde se cree que ya no existe.
· Tejer piedras y semillas mientras se espera la cosecha.
· Estar atentos, sin obsesionarse.
· Aprender que alegría y la tristeza son las diferentes caras de la misma moneda.
· Tener nuevos misterios para descubrir.

Víktor Frankl, gran pensador, médico, filósofo y psicoterapeuta austríaco que vivió entre 1905 y 1997 y pasó por circunstancias extremas en su vida (estuvo tres años en un campo de concentración) solía decir que aquellas preguntas nos confunden y angustian más de lo que nos aclaran. No somos nosotros, sostenía, quienes debemos hacerle preguntas a la vida. Es ella quien nos interroga:
¿Qué harás conmigo?
¿Qué sentido me darás?
¿Para qué estás en mí?

¿Cuál es tu respuesta?

La vida nos plantea innumerable problemas, interrogatorios, dudas. Vivir significa darles respuestas y significados. Sólo la persona puede resolverlo. Si no lo hace su vida carecerá de sentido, carecerá de protagonismo, y vivirá atormentada, angustiada. Tenemos que dejar de esperar cosas de la vida, porque es la vida quien nos espera. ¿A qué? A que le demos significado, color, forma, sentido, a través de lo nuevo, lo inesperado, lo creativo. A través del compromiso, del decir “PRESENTE”

"Cuando el misterio es demasiado impresionante,
es imposible desobedecer"
Antoine de Saint-Exupéry



miércoles, 15 de abril de 2009

Intoxicaciones (II)

Para Ana G.,
con quien comparto espacios de creación.





“Si cada día nos arreglamos el cabello, ¿por qué no vamos a arreglarnos el corazón?”
Gandhi

Muchos años de nuestra vida lo dedicamos a desarrollar nuestra mente, pero cuando de emociones se trata todos somos autodidactas. Gran error.

Las emociones tienen:

  • Un lenguaje propio que hay que saber decodificar.
  • Un camino para realizarse que hay que saber gestionar.
  • Un desarrollo particular que hay que aprender a conocer.

Creer que las emociones perturban nuestra mente es un gran error, porque:

  • No podemos vivir aislados.
  • No podemos retener lo que sentimos.
  • No podemos creer que los demás sientan como nosotros.

Pero sí podemos:

  • Aprender a vincularnos sin manipular ni someternos.
  • Conocer lo que sentimos y controlar como lo expresamos.
  • Aceptar que cada uno tiene una manera particular de vivir.
“Soy de la opinión de que si usted
quiere gozar del arco iris
tendrá
que soportar la lluvia”
Dolly Parton



Así como hay un calentamiento global, también hay un calentamiento emocional. Y si me preocupo y me intereso porque el “lugar donde habitamos todos” se persevere, también es importante, necesario y obligatorio que podamos limpiar las toxinas que perturban nuestro ecosistema emocional. ¿Cómo podemos ejecutarlo?

Algunas sugerencias:


  • Ejercer nuestra libertad en la elección de nuestros objetivos.
  • Actuar con amor y respeto.
  • Ser flexible y tolerante.
  • Responder de acuerdo a nuestra conciencia.
  • Respetar el propio ritmo.
  • Jugar limpio sin manipular a los demás.
  • Evitar propagar rumores.
  • Aceptar que no todo debe ser cambiado.
  • Eliminar la queja y el rumor.
  • Ayudar a los demás.

Priorizar los vínculos y las personas a las cosas

“Hoy estamos otra vez en una de estas situaciones decisivas en que la diferencia entre la solución violenta y la solución anticipada puede significar la diferencia entre la destrucción y el fértil desarrollo de nuestra civilización”
Erich Fromm


Recordar que somos:


  • Únicos.
  • Individuales.
  • Personales.
  • Singulares.
  • Que nadie nos puede reemplazar a no ser que lo dejemos.
  • Que nadie nos puede hacer daño a no ser que lo dejemos.
  • Que nadie tiene autoridad sobre nosotros para querer cambiarnos.
  • Que no hay nada imposible a no ser que lo creamos.
  • Que la vida está para cumplir nuestros sueños.

Y por sobre todas las cosas:

  • Aceptar el desafío de lo inseguro, de la incertidumbre, de lo desconocido. Porque la vida es así. Y esta bien que así sea. Para poder buscar dentro de nosotros, nuestros propios dones, habilidades, talentos, y darlos.

Porque todos venimos para algo.

Estamos para algo.

Nuestra creación es necesaria para otros.

miércoles, 8 de abril de 2009

Intoxicaciones (I)


A Verónica P. y Alejandro G.,
con quienes comparto una vida ecológica.



Escucho: Aumenta la temperatura, baja la bolsa, se encienden los bosques.
Veo: peligrar la continuidad de las especies, desdibujarse las tierras por las inundaciones catastróficas y las sequías devastadoras.
Me pregunto: ¿Qué está pasando con el planeta?
Siento: el aumento de la violencia, la manipulaciones de las relaciones interpersonales, la intolerancia entre los pares.
Constato: el aumento del consumo de tranquilizantes paralelamente al aumento de la angustia, ansiedad, aflicción.
Me pregunto: ¿Qué nos está pasando?
Confirmo: que aumentó la tecnología pero disminuyó la comunicación; aumentó el consumo pero disminuyó la felicitad.
Me pregunto: ¿Qué nos está pasando? Nos sentimos, perturbados, pesimistas, derrotados.
Vivimos obsesionados por los resultados, temerosos por el compromiso, indecisos para la toma de decisiones.
Me pregunto: ¿Qué nos está pasando? Hemos hecho de los poderes de la mente un culto olvidándonos de las emociones, fabricamos estructuras mentales, a costa de lo espiritual, nos olvidamos de la emoción como componente de nuestra vida. Pareciera que tenemos que estar divididos entre dos aguas: o blanco o negro, o uno u otro, o aquí o allá.





Estamos intoxicados, como el mundo.
Estamos intoxicados de tanta información, grito, dramatismo, inseguridad, futuros catastróficos.
Estamos intoxicados de noticias falsas, de ideas snob, de falsos gurúes, de súper vitaminas, de mundos ideales.
Estamos intoxicados. Y me niego a esta realidad. A pensar que haya una sola manera de vivir, pensar, sentir.
Creo –y estoy convencida– que hay otro camino, un camino hacia afuera para recorrer, descubrir, conocer, vincularme y un camino hacia adentro, para reconocerme, asistirme, silenciarme. En fin, un camino para ser, hacer, renacer.

“Toda la energía que no se dirige a crear
se convierte en energía destructiva”
Erich Fromm

Lo mental no puede estar en oposición al sentir. Lo emocional no puede estar en oposición al hacer. El decir no puede estar en oposición con la ejecución. Porque la fractura produce enfermedad, desazón, intranquilidad, perturbación. La fractura hace tambalear la unidad de la entidad persona. Mente, cuerpo, emoción y espiritualidad se complementan. Y de esto hablamos. A veces sólo hablamos, y accionamos poco. Nos quieren convencer de lo que se necesita, de lo que nos conviene, de lo que nos perjudica. Nos quieren convencer. De todo. Y a veces lo logran.

“Todos nacemos originales
y morimos copias”
Carl Gustav Jung
1875-1961. Psicólogo y psiquiatra suizo.

Sin embargo, nada podrá ser cambiado sin hacer algo al respeto, nada podrá ser modificado sin intentar un cambio, nada podrá ser transformado si sólo nos quejamos. Terminamos siendo efecto de lo mismo que producimos.

“Todo lo que el hombre ha conseguido o
construido fue primero un sueño”
Soler y Conangla

¿Cuál es tu sueño?
¿Cuál es tu expectativa?
¿Cuál es tu utopía?


“Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cual es la estrella que lo guía”
Antoine de Saint-Exupery (1900-1944) Escritor francés.

¿Cuál es tu estrella?
¿Cuál es tu pasión?
¿Cuál es tu motivación?
¿Cuál es tu deseo?


Quiero volver a aprender desde la experiencia, accionar desde mi libertad, elegir desde mi necesidad.
Quiero desechar lo innecesario, aceptar el cambio, reguardar mi esencia.
Quiero rescatar las emociones, respetar los tiempos, revalorar las comunicaciones.
Quiero renombrar la vida.


“El zapato que va bien a una persona es estrecho para otra: no hay receta de la vida que vaya bien para todos”
Carl Gustav Jung




Es verdad lo que dice Jung, pero, por eso quiero buscar la medida de mi propio zapato.
Te propongo que investigues, analices, averigües, encuentres, la razón de tu existir, la forma de tu intoxicación, el modo de tu vivir, el zapato que te vaya mejor.