viernes, 14 de agosto de 2009

Yo ya sé


Dedicada a todos aquellos que hacen de la vida la aventura de aprender.


La cultura actual ha creado un error, creer que el aprendizaje era para los niños, y que si llegamos a grandes, estamos exentos del mismo, sin darnos cuenta que éste es un proceso continuo, que no termina y que lo seguimos realizando mientra vivimos.

Muchas veces “creemos que estamos aprendiendo”, y en realidad sólo estamos realizando una actividad más, privándonos de incorporar algo nuevo.
Muchas veces ante lo nuevo, lo distinto, lo diferente, lo que exige un desafío, tenemos por respuesta estas dos palabras: “YA SE”
Y entonces:

Dejo de escuchar.
Me vuelvo a mi diálogo interno.
Interrumpo.
Me cierro ante lo desconocido.
Cambio de conversación.

¿Lo hacemos sin darnos cuenta?
¿Qué es lo que buscamos con todo esto?
¿Por qué este comportamiento?

¿Tenemos miedo de pasar por ignorantes?


"quien nuca duda, nada sabe"


En realidad lo que estamos haciendo es poniendo un muro, impidiéndonos relacionarnos, conectarnos, vincularnos de una manera diferente, hasta la de ese momento.


"Aquel que duda y pregunta es un tonto por cinco minutos,


pero el que no duda, ni pregunta, permanece tonto por siempre."


Proverbio chino


Pero también se puede transformar el muro en puente. Para eso


Podemos preguntar.
Estar en el aquí y ahora.
Mostrarnos atentos y presentes.
Abrirnos al diálogo.
Ser curiosos

Aprender es una acción intelectual y emocional, que me conecta con algo que desconozco, que necesitaré tiempo para adquirir la habilidad, que tendré que desarrollar la paciencia para resolver los obstáculos antes de adquirir la maestría, pero fundamentalmente, cuando acepto que necesito aprender.
Aprender duele, pero da satisfaccioenes. Aprender exige esfuerzo ¿hay otra manera de obtener algo?Aprender es la única forma de poder volar. Por todo esto te dejo este relato




Un estudiante muy aplicado de artes marciales había llegado al momento de obtener su cinturón negro. El era el mejor de todos, en teoría, concentración y uso de su intuición. Se presento y después de haber demostrado su buen desempeño en todos los tests, aguardo la palabra del Maestro. Este le pregunto: Por que crees que estas listo para recibir tu cinturón negro? El discípulo le contesto: Maestro pase por todas las pruebas, cumplí con todos los requerimientos., soy el mejor de todos. Por eso me merezco recibir este cinturón negro. El Maestro le contesto: No aun no estas listo. Vuelve a comenzar todo otra vez.
Y así paso todo un año y el Maestro le volvió a hacer la pregunta y el alumno volvió a tener la misma respuesta. No aun no estas listo vuelve a comenzar, el Maestro le contesto. El discípulo se fue enojado y con sentimientos de odio hacia su maestro. Pero dentro de el sabia que no se iba a dejar amilanar y decidió tomar este resultado como un obstáculo mas que debía atravesar en el camino hacia sus objetivos y entonces volvió a los entrenamientos durante un año más.
Finalmente se presento nuevamente a su maestro y le dijo. Bueno Maestro ahora si estoy listo para recibir el cinturón negro.
¿Por que ahora si estas listo querido discípulo? le pregunto el Maestro a lo que el contesto: Por que ahora si estoy listo para comenzar a aprender

Hasta la próxima


carmen

viernes, 7 de agosto de 2009

Homenaje al niño


A Liliana G. con quien nos encontramos para pasear a nuestras niñas



Cuando era niña, creía que el mundo era mío, que era la dueña de todo lo que veía, y el medio se encargaba de confirmar o no, según la conveniencia esa creencia. Fui creciendo con lo que me decían, y con lo que experimentaba. Pero… uno no se propone vivir, vive, uno no se propone ser, es, uno no se propone crecer, crece. Y un día descubrí que era adulta y que como adulta, pasaría la mayor parte del tiempo. ¿Dónde quedaron las otras parte de mí? ¿Dónde fueron a parar el juego, la diversión, la travesura, la creación? ¿Dónde estaban las risas sin sentido, el llanto a destiempo, la búsqueda de lo imposible? Busco, entre las fotos la que fui. Quiero encontrarla en esta que hoy soy. Busco a mi niña entre tanta información, vértigo, cambio climático, comida congelada, crisis financiera. Quiero encontrarla. Hablar. Saber qué fue de ella. Saber si hoy es esa que quiso ser. Tengo ganas de encontrarla, abrazarla y susurrarle. ¡Cuánto te extraño!

El niño interno es una parte nuestra que está siempre, aunque la neguemos, conviviendo con nosotros; esperando que le demos ocupación, trabajo, actividad, salida, reconocimiento, protagonismo, rol.


El niño interno tiene una parte sana y una parte herida.

La parte sana aparece cuando estamos

  • despreocupados,
  • alegres,
  • actuamos en forma espontánea,
  • decimos lo que pensamos,
  • damos y recibimos cariño físico,
  • nos damos gustos,
  • estamos presentes en el ahora,
  • somos conscientes de lo que somos.


El niño interno herido aparece cuando

  • actuamos de manera infantil,
  • inmadura,
  • irracional,
  • nos sentimos superados por el miedo,
  • nos inunda la rabia, la pena o el dolor,
  • actuamos en forma desproporcionada al estímulo,
  • nos sentimos profundamente dañados por el maltrato, el desamor o el abandono de otros,
  • el sufrimiento ante cualquier situación adversa es muy intenso,
  • somos incapaces de ver lo que ocurre en forma objetiva,
  • no podemos razonar en forma adulta.


Bien mal, poco mucho, todos de alguna manera, de alguna forma, a través de quienes lo esperábamos o a través de otros, hemos recibido amor, contención, ayuda, una mano. Algo.

  • A los que estuvieron sepan que siguen estando.
  • A los que no pudieron estar los perdonamos.
  • A lo que se fueron los extrañamos.
  • A los que abandonaron el barco se perdieron algo bueno.
  • A los que fueron responsables los disfrutamos.
  • A los que nos inculcaron valores de verdad y confianza eterno agradecimiento.

Igualmente a todos
Gracias
(Porque de todos hemos sacado algo para ser hoy lo que somos)

Carmen

El teléfono llama. Debo terminar un informe. Una persona necesita un cambio de horario. Termino la lista de las compras. Miro el reloj. Ya debo ocuparme. Soy feliz con lo que hago. Cumplí parte de mis sueños. Saludo a mi niña. La abrazo, le susurro. ¡Gracias!