
Bahaudin, gran maestro, encontró un día a un compañero en la gran plaza de Bujara. El recién llegado era errante. Bahaudin estaba rodeado por sus discípulos.
- "¿De dónde vienes?", le preguntó al viajero.
- "No tengo ni idea", dijo el otro, riendo estúpidamente.
Algunos de los discípulos de Bahaudin murmuraron su desaprobación por esta falta de respeto.
- "¿Adónde vas?", prosiguió Bahaudin.
- "No sé", gritó.
- "¿Qué es el Bien?"
Para entonces ya se había reunido una gran multitud.
- "No lo sé."
- "¿Qué es el mal?"
- "No tengo ni idea."
- "¿Qué es lo Correcto?"
- "Todo lo que es bueno para mí."
- "¿Qué es lo Equivocado?"
- "Todo lo que es malo para mí."
La gente, agotada en su paciencia e irritada, lo apartó. Éste se fue caminando decididamente a grandes pasos en una dirección que no llevaba a ninguna parte, muy lejos.
- "¡Idiotas!", dijo Bahaudin, "este hombre estaba representando el papel de la Humanidad. Mientras vosotros lo despreciabais, él estaba mostrando deliberadamente la falta de atención que todos vosotros mostráis, de forma inconsciente, todos los días de vuestras vidas".
Cuento sufí
La mayor parte de las personas cree saber hacia dónde va, porqué va, y el motivo por el cual lo hace. Pero la mayoría de ellas, al poco tiempo abandona el camino emprendido por diversos motivos, todos comprensibles, justificables, entendibles, pero ninguno suficientemente sincero, ninguno suficientemente claro. No saben adónde van. Andan sin saber. Sólo andan sin brújula que los oriente. Andan. Por lo que se habían creído, por lo que se habían imaginado, por lo que les habían dicho. Y siguen andando, pensando que quizás encuentren algún sentido más adelante, la próxima vez. Y andan. Pero en los últimos tiempos se han tornado taciturnos, desorientados, tristes. Algunos están a punto de enfermar. Han perdido el motivo, el sentido de su andar. ¿Lo habían buscado?
Encontrar el propio camino no es fácil, pero tampoco imposible, No es sencillo, pero es la única forma de vivir la propia vida.
"Y si no ahora ¿Cuándo?"
El Talmud
El Talmud
Encontrar el camino es:
• salir del ruido,
• dejar la periferia,
• ahondar en la propia esencia.
• salir del ruido,
• dejar la periferia,
• ahondar en la propia esencia.
El ser humano es el único ser de naturaleza que se puede preguntar por él y su existencia, teniendo el poder de decidir y elegir.
“a mí me parece que antes de emprender
en busca de la realidad, en busca de Dios,
antes de actuar, antes de tener
cualquier relación con otro
es esencial que
comencemos por comprendernos
a nosotros mismo”
Krishnamurti
en busca de la realidad, en busca de Dios,
antes de actuar, antes de tener
cualquier relación con otro
es esencial que
comencemos por comprendernos
a nosotros mismo”
Krishnamurti
Y saber, entender y comprender que el camino es
• ser uno
• con las decisiones que nos honran,
• con las elecciones que nos representan
Muchas veces el camino puede significar:
• salir de la comodidad
• transitarlo en soledad
• ser diferente
Pero la cuestión no es el camino, sino
• encontrarnos
• ser nuestro propio observador
• prescindir de las preguntas a otros
Y cuando lo hayas encontrado, sentirás que es
• la plenitud
• vivir en estado de gracia
• iluminarse
• con las decisiones que nos honran,
• con las elecciones que nos representan
Muchas veces el camino puede significar:
• salir de la comodidad
• transitarlo en soledad
• ser diferente
Pero la cuestión no es el camino, sino
• encontrarnos
• ser nuestro propio observador
• prescindir de las preguntas a otros
Y cuando lo hayas encontrado, sentirás que es
• la plenitud
• vivir en estado de gracia
• iluminarse
“todos los hombres deberían procurar aprender antes de morir,
de que huyen, hacia qué van, y porqué“
James Thurber
de que huyen, hacia qué van, y porqué“
James Thurber
Las etapas para encontrar el camino son:
• Reflexión
• Acción
• Emoción
pero de esto hablaremos en la próxima
Y ahora me despido con este poema:
EL CAMINO NO ELEGIDO
Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
y apenado por no poder tomar los dos,
siendo un viajero solo, largo tiempo estuve de pie
mirando uno de ellos tan lejos como pude,
hasta donde se perdía en la espesura.
Entonces tomé el otro, imparcialmente,
y habiendo tenido quizás la elección acertada,
pues era tupido y requería uso.
En cuanto a lo que allí vi.
-hubiera elegido cualquiera de los dos,
y ambos esa mañana yacían igualmente-,
decidí guardar aquel primero para otro día.
Aun sabiendo el modo en que las cosas siguen adelante,
dudé si debía haber regresado sobre mis pasos.
Debo estar diciendo esto con un suspiro de aquí a la eternidad:
Dos caminos se bifurcaban en un bosque y yo,
yo tomé el menos transitado.
Y eso hizo toda la diferencia.
Robert Frost
1 comentario:
Querida Carmen: estos trabajos que están presentando son ejemplificadores. El cuento sufi. Krishnamurti, Frost. Las preguntas que debemos hacernos y que no es fácil contestarse, son toda una propuesta para emprender con mejores armas el camino que se debe tomar. y Algo más importante todavía, es de una ayuda tremenda si se ha tomado el equivocado o si al no poder salir del elegido, poder aprender a disfrutar lo que el camino ofrece. Uno hace el camino, vos lo decis siempre. No sólo te agradecemos esto. Te felicito por el trabajo, está hecho cómo tus pensamientos. Positivos, realistas y factibles. Un abrazo. Merci
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